domingo, 5 de febrero de 2017

Enero se fué y me dejó con la boca abierta.

Querido Enero, como siempre empezaste con buen pie, después de tus 12 campanadas me quedé bajo mis mantas, con los pies calentitos y mis cientos de libros sobre mi cama.
Siempre me traes despedidas Enero, y éste no iba a ser de menos, pero tengo tanta seguridad desde antes que llegaras, que ya estuve preparada, y no me impactó para nada cuando de nuevo de la nada me volvió a decir adiós. 
has echo muchísimo frío, pero también me has traído varias oportunidades, he leído nuevos blogs y he podido charlar con gente que admiro, abrí un perfil en una web para conocer gente, yo que siempre he sido reacia a esas cosas, me dejé de prejuicios y me eché a la piscina, y puedo confesar hoy, que después de usarlo durante 6 días he conocido a una persona muy interesante,con  la cual llevamos 3 semanas viéndonos y conociéndonos, esperemos que dure.
Más cosas enero, cosas como ir a la ópera un día tuyo frío, desayunar en el edificio más alto de Madrid, y sentir esas mariposas que hace mucho no sentía, también me he perdido en los pasillos de la Fnac durante horas, leyendo esos libros que por mi economía no podía comprar, en esos libros donde entendí de una vez por todas, que cuando se cierra una puerta se abre otra ventana, y nunca mejor dicho, se me abriría pronto un gran ventanal.
Y poco más Enero.
Que aunque siempre hablan de ti, como una cuesta, para mi has sido un tobogán. Y aunque subir implique superar el vértigo, cuando acaba, siempre quieres repetir. 



2 comentarios:

  1. Balance bueno dentro de todo? Ojalá febrero sea bueno

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  2. Y que este febrero traiga más alegrías para ti...

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