domingo, 5 de junio de 2016

Que vuelva Agosto

Siempre pensé que yo nací en otra familia, por allí en Japón o Corea o tal vez en México, lo más curioso no es eso, lo más curioso fue que a medida que me iba haciendo mayor lo tenía bastante claro, yo no pertenecía a mi familia actual, tal vez por los apellidos y por el color de piel, o poco más que me hacía parecerme a ellos, pero todo lo demás que es bastante y mucho, me hacía parecerme bastante a una persona de algún país lejano, o tal vez cercano, pero nada que ver con el mundo donde yo había crecido.
Totalmente opuesta, en cuanto a gustos, ideas, formas de ver las cosas, SENTIMIENTOS, y ese ya va en mayúscula porque de verdad, llegué a pensar que yo era una subnormal por tener sentimientos por la gente o por la vida y las cosas, ya que donde yo crecí todo era blanco y negro, frío, frío, ninguna empatía por los demás ni por nada.
Tengo que reconocer que todo nunca fue malo, seguro que tuve momentos buenos pero lo siento ya no me acuerdo, y si me acuerdo, tengo tan malos recuerdos que cualquier cosa bonita vivida allí se hace oscuro, y siniestro como todo lo demás.
Hoy tengo claro que nací allí, crecí allí, viví allí durante 9 años ininterumpidos de mi vida y alguno más a lo largo de mi adolescencia, creo que pasé 3 años o poco de mi adolescencia allí y fue lo peor, por no decir que fue lo más feo que me ha podido pasar.
Soy de allí, me parezco a mis padres, tengo hermanos, familia, con la cual no me hablo, y que a mis 25 años solo aprendí a amar de verdad a mis abuelos, los demás no es que no se merecieran mi amor, pero no conectaba con nadie, y siempre me pareció que jamás llegaríamos a entendernos, y a mis 25 aquí estoy escribiendo acerca de eso, “ no congenio con casi nadie “  eso incluye padres y hermanos. He llegado a quererlos, no a todos, los quiero pero de una forma en la que jamás daría mi vida por ellos, y cuanto más lejos estén de mí, mejor.
Hoy estoy conviviendo con ellos pero por pura necesidad, igualmente iría a otro lugar, pero me lo pidieron y aunque no aguante estar aquí tengo que reconocer que no todo es tan malo.
Simplemente quiero irme ya, y cuento los días para que pasen rápido y llegue agosto… ese mes que al parecer me va a devolver la vida.


2 comentarios:

  1. Como dicen la familia no la escogemos, espero y que lo que te queda por estar ahí no sea del todo malo, besos!!

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